A mi hermana

Sentada,

simplemente sentada

digiriendo lo indigerible

absorbiendo un aire pesado,

soltando de una vez la anegación de mis ojos

y mirando sin ver la oscuridad de mi recamara

 

Miedos insomnes,

temores sin fundamento

y contradicciones inherentes

conversiones inmutables

y cálculos asibles

 

No es mi deseo pensar,

recordar tu convalecencia,

no quiero llorar,

mucho  menos llorarte,

quiero reír, disfrutarte,

sacar de mi pecho la pesadez que produce el miedo,

expulsar de mi cuerpo las fuerzas

y brindártelas completas,

adherirme a ti

y  dedicar mi salud a la tuya.

 

te amo hermana

1 comentario

  1. Julio 11, 2008 a 5:54 am

    La blogósfera toda te envía su energía, Sam…


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