Sin decir Adiós
2009 Julio 14
En lo profundo del cielo
y un poco más allá del mar
sé que los podré encontrar
Sé que sus ojos no se han perdido
que su mirada nos sigue observando
y de allá donde están
nos están esperando
Es difícil vivir sin su risa
es confuso anhelar su presencia
sin embargo reina la esperanza
de esa vida sin reticencias
Nos volveremos a ver de eso no cabe duda
nos esperan en el horizonte lejano
en la conjunción de lo eterno y lo humano
Le pido a Dios por su descanso
y por nosotros la resignación pronta
son duras las despedidas,
no me agradan los adioses,
por eso les digo
mis amados sobrino y hermana
hasta luego y que en paz descansen.